Recuerdos y heridas

Si este es un día para querer, para demostrar el amor que ocultamos durante el resto del año por vergüenza, orgullo y el que dirán. Si hoy es un día para pintar corazones donde el resto del año plasmamos nubes grises, ansiedad y desconsuelo. Si hoy es el día en el que decidimos ser buenos, si hoy es ese día, déjame que te eche de menos. Que te eche de menos como lo hago cada día, cuando me despierto y recuerdo que ya no estas o cuando en mañanas como las de hoy veo el vídeo que Almodóvar hizo en defensa de Garzón, y siento pena, te extraño y me duele tu recuerdo. Leer más de esta entrada

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Silencios culpables

El problema de nuestra sociedad es que a base de escuchar mil veces las mismas historias, las desgracias continúas, las imágenes de dolor, nos volvemos inmunes. Poco impacto supone en la televisión ver un asesinato más o un naufragio. La televisión, con su realidad en color muestra una visión aumentada del día a día que a veces resulta lejano, y deja indiferente. Inmersos en la rutina dejamos de prestar atención a lo que sucede a nuestro alrededor, cansados de escuchar la palabra crisis dejamos de pensar en ella, y así inmersos en nuestros problemas olvidamos los de los demás.

Me gustan los días soleados como el de hoy, levantar la persiana y que brille el cielo, son días para ser optimista y mirar adelante, el problema es que el mundo sigue girando aunque pretendamos olvidarlo, y mientras en nuestra parte del mundo brilla el sol otros países se sumergen en la oscuridad. Admiro a los periodistas que hacen posible Periodismo Humano porque se encargan de construir la ventana para mirar desde nuestro mundo a los rincones olvidados, cuentan historias tristes que a los grandes medios no interesan, se juegan la vida para traernos la verdad y darle voz a los olvidados.

Hace un tiempo sufrí con las crónicas de Homs que Mónica G. Prieto redactó desde un mundo lleno de dolor y sangre y esta mañana me despierto y leo Yo violada, un relato cruel, despiadado, real y sincero que nace de la voz apagada de una niña a la que le robaron su vida. Trato de entender que a algunas personas no les guste leer estas cosas, que prefieran cerrar sus ojos a saber que en El Salvador violan continuamente a niñas, matan a inocentes y juegan con las vidas robándoles su valor, pero ha pasado y seguirá pasando aunque tratemos de ocultarlo encerrándonos en nuestro mundo. El artículo habla de profesores asustados que tienen que callar por miedo, tal vez ya por costumbre, resignados a una realidad opaca contra la que nada pueden hacer. Silencios cómplices, culpables sin quererlo, del destino de sus niños. 

Cuando la justicia desaparece del mundo la peor arma para luchar contra ella es el silencio, en las voces apagadas se esconde el poder de los opresores. Aún así existen personas que no se resignan a aguantar lo que les ha tocado vivir, pequeños héroes reales del día a día que aportan su granito de arena a un mundo mejor. Es la historia de Shemeer Padinzjharedil, un vecino de un pueblo al sur de India que ha desarrollado una plataforma en la que mediante un mapa se recoge y muestra  la multitud de abusos, violaciones y asesinatos que se cometen contra las mujeres y las niñas en esa parte del país, para concienciar a la gente de la extensión y brutalidad de estos crímenes. Una pequeña acción, de una persona corriente, que consigue despertar algunas conciencias, que sería del mundo si más personas siguieran su ejemplo. El dice que lo que no se ve, no existe, y es tan cierto como desolador, pero gracias a el hoy sé esa verdad, y si tu lees esto, también podrás saberla.

“El mundo puede cambiar, pero no va a cambiar solo”, por eso me apetecía aportar mi granito de arena contra el silencio que impera en estos dos lugares, El Salvador y la India, que sirven de muestra para comprender todo lo que se esconde detrás de las agendas de los grandes medios. Es bonito pensar que, ante el dolor, surge la indignación ciudadana capaz de cambiar realidades. Empezaré y terminaré el día pensando en Magaly, sin que ella sepa que lejos de su mundo, Periodismo Humano, le ha dado nombre a su vida y voz a su sufrimiento, haciendo que su historia importe en este lado del mundo.

“No me pidáis que olvide los asesinatos, no me pidáis que me quede sentado sin hacer nada, que siga esperando, que olvide. No me pidáis que me resigne solo porque soy mujer, inmigrante o pobre. No me pidáis que mire para otro lado solo porque no soy mujer, inmigrante o pobre. No me pidáis que me conforme, que me esconda, que vea justicia donde no la hay. No me pidáis que me quede callado, que no haga nada. “

Una canción para pensar: Si Peter Pan viniera – Ismael Serrano

Vender el alma

A pesar de las malas noticias, de la desilusión y los periódicos que se van a pique, hoy 24 de enero es el Día del Periodista. Un día que este año sirve más para reivindicar que para celebrar, difíciles momentos para el gremio.

Hace unos meses apareció el movimiento Gratis no trabajo, para difundir la situación de precariedad del periodismo y denunciar las ofertas de trabajo que buscan periodistas para trabajar gratis, algo que se está poniendo muy de moda y que muchos, desilusionados y desesperados, aceptamos pensando que servirá para mejorar el curriculum, el futuro, para que el día de mañana podamos hacer lo mismo, pero cobrando.

El periodismo no es como otras profesiones porque es algo que se lleva dentro, que te acompaña, te duele y condiciona tu vida, es una forma de vida, de pensar y de sentir, es la suerte de los empresarios que buscan mano de obra barata. Nadie empieza una obra y llama un albañil para decirle “Oye tenemos una obra en marcha, no podemos pagarte de momento pero puedes empezar y si van bien las cosas ya veremos”, tampoco se llama a un médico para operar gratis o a un cocinero para que trabaje regalando sus mejores recetas al mundo.

A nosotros si nos lo dicen, en nuestra vocación, en el amor por este mundo, se esconde nuestra mayor debilidad, no sabemos vivir escondiendo las palabras que fluyen de nuestros dedos para convertirse en tinta, para denunciar la injusticia o revelar la verdad.

Y así, día a día, palabra a palabra, vendemos nuestra alma al servicio de los mercados, los mismos que utilizarán nuestro trabajo para lucrarse y llegar cada día más lejos, mientras las cosas siguen igual para los soñadores, mientras esperas que mañana, sea distinto.

Por suerte o por desgracia, a pesar de los malos momentos, queda dentro de mi esperanza porque nuestro sueño sobrevivirá, confio en que Público no desaparecerá y seguirá ahí para molestar a los que esperan que caiga, tengo esperanza en que seguirán existiendo mañanas en las que despertarse con las noticias de papel y que vendrán tiempos mejores.

Un país que no respeta la libertad de expresión, que no permite la existencia de una prensa libre y con representación de todas las ideologías, está condenado al fracaso, no podrán callar las miles de voces que, en nombre de la libertad, gritan en cualquier sitio, siguen gritando gratis.

A veces veo lejano el sueño, pero no puedo olvidar lo que ha costado llegar aqui y no puedo evitar sentir que, lejos o cerca de este mundo, el periodismo será mi vida. Por todos mis compañeros, los que están en mi situación, o los que trabajan hasta la madrugada, poniendo sus sueños y sus ilusiones en sus palabras sin saber si habrá un mañana, para todos los periodistas que denuncian los abusos y los que gritan libertad, sin izquierdas ni derechas, hoy es nuestro día, puede ser el principio de algo nuevo o simplemente una continuación, pero nunca existirá un final.

Yo pasaba los domingos leyendo El Pequeño País mientras veía a mi padre leer el periódico y quiero creer en un mañana en el que mis hijos y los de todos los periodistas, los que están y los que quedan por venir, aprendan el valor de las palabras de tinta que se vuelven antiguas cuando llega la noche. El valor de las noticias, el poder de la verdad.

Feliz Día del Periodista

El poder para moldear el futuro de una República estará en manos del periodismo de las generaciones futuras. Joseph Pulitzer.

Películas para recordar: Ciudadano Kane, como crítica para ser mejores y Todos los hombres del presidente, para serlo realmente.

Adiós 2011

Estaba buscando una idea para un post que me sirviera para despedir este año y no lo encontraba. La verdad es que ha sido un año complicado para todos y cuesta encontrar un tema agradable con el que cerrarlo. Cuando llegue 2012 con sus alegrías y sus cambios olvidaremos poco a poco a su antecesor, y no es bueno olvidar, porque para bien o para mal el pasado siempre será lo que nos ha traído hasta aquí.

Este año aprendimos que seguíamos teniendo voz y que nuestros gritos tenían la fuerza suficiente para derrocar a dictadores. Nadie pensaba que esta ola de cambios, lejos de nacer en el “desarrollado y cosmopolita” mundo occidental, nacería del dolor y la tragedia silenciados durante años. Pero un día los árabes dijeron basta, y lucharon por cambiar su realidad, con la mecha que prendió el cuerpo de Mohamed Bouazizi se incendió el mundo entero. Desde Túnez hasta Egipto pasando por Yemen, Siria y Libia las calles se llenaron de algo que los gobiernos, los dictadores y los poderosos habían olvidado: el poder del pueblo. Y se fueron Ben Alí y Mubarak, no sin llevarse a unos cuantos por delante antes, y aunque las llagas de esta ‘primavera árabe‘ siguen abiertas y sangrando su aportación al mundo ha sido histórica.http://www.elpais.com/fotografia/internacional/manifestante/abraza/militar/plaza/Liberacion/elpdiaint/20110213elpepiint_1/Ies/

Contagiados por este espíritu de rebeldía e inconformismo, en España salimos a las calles a mostrar lo que no tardaron en calificar como indignación, pero era mucho más que eso, era el paro, la tristeza, los sueños rotos, los padres que no sabían como sacar adelante a sus hijos y todos aquellos que sabíamos que si callábamos nos terminarían comiendo. Y nuestro 15-M hizo pensar al mundo y llevó a ocupar Wall Street. Y entonces asesinaron a Bin Laden, y también a Gadafi, y aunque todos pensamos que el mundo sería mucho mejor sin ellos, los gobiernos demostraban no haber entendido nuestras reivindicaciones. Pero durante un año no paramos de gritar, de molestar y de hacer ruido, y tuvieron miedo, políticos, medios de comunicación y mercados quisieron etiquetar y acallar un movimiento contra el que no podían luchar. Y por eso la persona del año, son muchas personas, grandes, pequeñas, jóvenes y viejas que de las calles saltaron a la portada de Time, para cambiar el mundo. Leer más de esta entrada

El anuncio que salvó la navidad

Cuando eramos pequeños ver la televisión se convertía en una ilusión cuando llegaba la navidad, las burbujas de Freixenet acompañadas del famoso de moda daban el pistoletazo de salida con un anuncio que más bien parecía una película. Otro famoso anuncio sobre turrones nos emocionaba con la vuelta a casa de los seres queridos, Papá Noel no podía resistirse al turrón de chocolate y todos  esperábamos que salieran nuestros juguetes favoritos para saber que pedirles a los reyes.

Será que me he hecho mayor, pero ya los anuncios navideños no son lo que eran, en medio de esta crisis que se empeña en silenciar los sueños, la industria de la publicidad acorta el baile de las burbujas, cambia el mítico anuncio de vuelta a casa y la gente se pelea por conseguir unas muñecas extrañas.

Y en medio de todo eso, cuando ya no quedaba esperanza para los spots navideños y el calvo de la lotería nos había abandonado, surge el anuncio que hizo realidad la ansiada viralidad en internet. Una campaña lanzada en facebook antes de ver la luz televisiva y un hastag en twitter #holaeselenemigo que trae muchos recuerdos antes de saber siquiera de que va esta campaña. Leer más de esta entrada

Diciembre

Este mes tan lleno de ilusión, buenas promesas y regalos empieza mostrando la cara más amarga de este nuestro mundo, que irónico resulta empezar la época navideña celebrando el Día Internacional contra el Sida.

No fue hasta 1981 cuando se describieron los primeros casos de esta enfermedad y comenzó su estudio, y a partir de entonces son incontables los casos de personas que han muertos víctimas de ella. Como siempre, cuando algo nuevo surge y amenaza nuestra tranquilidad usamos las etiquetas para quedarnos tranquilos, y el Sida condenó muchas vidas al olvido y la marginación, el mundo tomó el camino fácil, mejor dar de lado lo que no conocemos ni queremos conocer.

África se muere día a día, les falta el agua, la comida, la salud, la sanidad, les falta la vida que a nosotros nos sobra, y además tienen el Sida, un fantasma que planea sobre sus existencias y condiciona su futuro, porque habremos avanzado en la investigación, pero ellos siguen naciendo en la parte equivocada del mundo.

Nunca me ha gustado la navidad, es algo en lo que no puedo ser objetiva, y mucho menos defender ese ideal en un día como hoy que nos hace reflexionar no sólo sobre las enfermedades olvidadas o marginadas, si no sobre las miles de personas para las que diciembre es un mes demasiado frio para dormir en las calles.

Hace una semana todos los medios recordaban con cariño a un grande de la música como fue Freddie Mercury, hacía 20 años que el Sida nos privó de sus canciones, su vitalidad y su genio. Mercury reconoció que tenía esta enfermedad y al día siguiente murió, en un mundo y una época como la suya ¿realmente le habrían aceptado?, su mundo, sus fans, ¿lo habrían tratado igual?. Leer más de esta entrada

Las primeras palabras

Pocas personas recuerdan su primera palabra, escrita o leída, aquella que por primera vez les acercó al lenguaje, dándoles el poder de expresar sus sentimientos. No voy a empezar este blog mintiendo, yo tampoco recuerdo esas palabras, pero ojalá pudiera hacerlo, recuperar en mi memoria aquella primera vez en la que tuve la oportunidad de hacer oir mi voz.

Sin embargo recuerdo, recuerdo el primer libro que leí y el primer poema que aprendí, y recité, y te recuerdo a ti, y de todas las personas que están cerca, las que están lejos y las que quedan por marcharse estas primeras palabras tienen que ser tuyas, porque fue tu adiós lo que me dio fuerzas para volver a escribir.

Vivimos tiempos difíciles para soñar, el dinero, la ausencia del mismo, el poder, la crisis, el paro, amenazan con destruir las ilusiones y en momentos como estos hay que ser demasiado inocente o loco para seguir creyendo en la magia. Pero tras las noches de insomnio, por muy largas y oscuras que sean, termina saliendo el sol al día siguiente.

Los niños sueñan con que llegue el futuro, mil profesiones pasan por sus cabezas sin orden ni sentido, con el simple y claro propósito de que llegue pronto mañana y desde ese momento vivimos siempre hipotecando nuestro destino, soñando con lo que seremos, lo que tendremos, lo que viviremos y disfrutaremos. Resulta demasiado repetitivo apelar al ahora, explicar que mientras el día a día se nos pasa en lamentos, se nos está escapando el presente. Pero es tan cierto, tan de verdad, que a menudo lo olvidamos y cuando de repente vuelve a nuestras mentes golpea tan fuerte que te deja sin sentido.

Siempre tuve claro lo que quería y lo que sería, entre todos los juguetes posibles solía elegir los libros, y gracias al mundo de fantasías que los libros y mis padres me ayudaron a construir hoy cuento con una herramienta que resulta fundamental en días como hoy: la ilusión. Este último año se me ha perdido en muchos rincones, y espero que este blog me ayude a encontrarla.

Vuelvo a escribir porque el director de ABC, Bieito Rubido, opina que sobramos la mitad de los medios y la mitad de los periodistas. Cambiarán los ideales, las personas, los gobiernos serán de izquierdas o de derechas, y los niños pasarán de querer ser fútbolistas a soñar con el espacio, pero nunca, jamás sobrarán personas con el don de utilizar la palabra para cambiar el mundo.

Existen cosas que se aprenden y otras que sientes que siempre han estado ahí, y aunque se empeñen en mostrarnos la peor cara del periodismo, si existen historias, héroes, leyendas y noticias es porque alguien estuvo allí para contarlo. Dicen que es en los momentos difíciles cuando tenemos que demostrar que podemos salir adelante.

Cuando llegué a la facultad, con mis dieciocho años y la maleta llena de sueños empecé una carta al futuro que terminé así: Por lo que fue y lo que será, por los sueños que se hacen realidad.

Espero que este blog me ayude y te ayude, noticias que se escapan del poder de los grandes medios, o pequeños actos que cambian el mundo de forma impredecible, historias que son capaces de cambiar vidas, eso es para mi el periodismo, ser capaz cada día de escribir y pensar sin defraudar a esa niña o niño que empezó tu largo camino.

Un libro para recordar: Sheila la Magnífica de Judy Blume